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  • Gustavo Scuderi

"Eternidades, té póstumo en hall de cine" -MI CRITICA-

El imaginario de Pablo Gorlero, sabemos es inmenso y en el habitan mundos infinitos, desde un infantil hasta un teatro para adultos. Pablo no sólo escribe, sino que también dirige y da sus opiniones en los diarios, ha escrito libros, ha llevado junto a Ricky Pashkus un espectáculo que extraño, "Primeras damas del musical". Pero hay algo en él que yo valoro mucho: sus ideas, sus mundos que, de cierta manera, quedan reflejados en el escenario y no te dejan indiferente.

"De eso no se canta" justamente es una obra muy relacionada a esta última "Eternidades, té póstumo en el hall del cine", pues a través de la música se mete en un universo político, pero sin tomar partido. En la primera las canciones prohibidas, en esta, artistas emblemáticas divididas por una grieta política, pero con la ilusión que esa división, que es cierto existió, se cierre bajo un mismo lema, el arte y la pasión de entretener, de hechizar a un público que supo amarlas. Ellas son: Tita Merello, Zully Moreno, Libertad Lamarque y Fanny Navarro.

En esta crítica no me detendré a contar la historia de cada una de ellas, apenas entramos a la sala del Cultural San Martín, nos dan un excelente material, sólo destacar que el arte de éstas icónicas estrellas fue marcado por un destino, en más de una de ellas trágico, justamente en una época políticamente convulsionada.

La obra nos cuenta que se encuentran en un rincón del cielo, para compartir su eternidad, en ese momento analizan y recuerdan su pasado y también lo que implicó para ellas ser divas y cómo lograron serlo, si naturalmente o impuesto.

La idea que tenía Pablo debía ser escrita, musicalizada y la labor de Luis Longhi en el libro y las letras es muy rico, en tan sólo un poco más de una hora, repasamos la historia de estas artistas, con un gran poder de síntesis. También el trabajo en la música de Juan Ignacio López es melódico y propicio para cada cambio de registro/escena.

Un párrafo aparte merecen las jóvenes actrices que tuvieron el titánico trabajo de interpretar a estos monstruos de la escena, ni siquiera habían nacido en el esplendor o caída de ellas. Gran trabajo de personificación, pero lo que más me llamó la atención es la emotividad de sus labores, la entrega, la Tita de Agustina D'Angelo es exquisita. Jimena Gonik como Fanny Navarro, escalofrío sentí en su mirada aguada, en la historia de esta mujer tan triste, más que nada en su final. Lucía Andrada con una actuación verborrágica, representando muy bien la chispa y el carácter de la Lamarque. Sofía Almuina con la frescura y el magnetismo de Zully Moreno.

Un nuevo musical nace y Pablo sabe siempre por donde transitarlo y emocionarnos, ¡logrando una pieza muy solvente, ingeniosa, estudiada, donde se lucen las cuatro actrices!


GUSTAVO SCUDERI