"Los gestos bárbaros" -MI CRITICA-

Se estrenó "Los gestos bárbaros" de Juan Ignacio Fernández y lo que claramente deja en evidencia el texto, es el de quebrar, polemizar los lazos familiares, en especial el de la maternidad, objetivo cumplido; desnaturalizando ese sexto sentido, ese lazo invisible que se genera entre madre e hijo. Si bien la propuesta de un espesor y clima que no busca la empatía del espectador, en uno de sus vínculos si existe ese calor, pero también se vuelve enfermizo y demandante, estará en el público asociar y analizar esos lazos.

La propuesta tiene un grupo actoral de excelencia que dibujan unas criaturas, en especial la de la madre, para nada simpáticos; gran trabajo de una actriz de amplia trayectoria en el teatro: Silvina Sabater, ¡brillante!, es imposible dejar pasar su gran trabajo, en una especie de "villano", que de todos modos provoca una risa incómoda.

Pero el elenco es completísimo, marcado por el gran regreso a las tablas para Valentina Bassi, personificando al personaje por el cual gira la pieza; me encantó su trabajo de una profundidad y fragilidad muy propicios para su atormentada criatura. La inmensa Laura Novoa que también viene realizando trabajos muy destacados en todos los medios, también se suma maravillosamente. Francisco Bertín, cuya actuación nerviosa inquieta al espectador y es el que tiene los choques más violentos con Silvia, también un gran actor con un futuro muy promisorio. Cierra el equipo Ignacio Rodríguez de Anca, también con un trabajo muy solvente. Resalto de la obra que está dirigida por Cristian Drut, el trabajo actoral, los nombres seleccionados que, si bien son de trayectorias y registros distintos, resulta muy interesante en su conjunción.

"Los gestos bárbaros" no es una propuesta fácil, encuentra su espacio en justamente lo áspero de su texto y situaciones, lo cual es muy interesante; también encontrando en sus actores un aspecto muy peculiar, distinto a lo que venían haciendo, en especial el caso de Valentina y Laura.


GUSTAVO SCUDERI