“Charlie y la Fábrica de Chocolate” -MI CRITICA-
- Gustavo Scuderi

- hace 1 hora
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Una nueva y contundente propuesta aterriza a la Av. Corrientes de la mano de Ozono, MP y Los Rottemberg; se trata de una de esas producciones que, como todos los años engalanan la cartelera. Tras éxitos como la “Sirenita”, “School of Rock” nos traen toda la magia de nuestra querida historia de Charlie y Wonka: “Charlie y la Fábrica de Chocolate” inmortalizada en el cine en varias ocasiones y formas.
Lo primero que debo marcar y felicitar es la megaproducción de la propuesta que entra inmediatamente por los ojos, coloridos vestuarios e imágenes nos meten en las aventuras de estos niños que se ganaron el tan deseado ticket de oro para conocer la misteriosa fábrica.
No podría ser mejor selección la de Agustín “Rada” Aristarán para el papel de Wonka, cierra por todos lados, no solo por su magnetismo escénico y carisma natos, sino que también por su costado profesional de mago, aquí le saca jugo ya que el personaje lo amerita. Agustín casi no sale de escena y nunca pierde la fuerza y realmente posee una gran química en el escenario con el niño que interpreta a Charlie (en mi función Juan Martín Flores). La selección también de estas jóvenes promesas es sumamente eficiente, cada uno con sus aristas, logran muy buenos trabajos y en el equipo violeta que tuve el placer de ver se lucen, ellos son: el ya mencionado Charlie, Félix Antón, Romeo Russo, Catalina Giorgi Vázquez y Olivia Staffolani.
Hay dos incorporaciones novedosas y atractivas como la mamá y el abuelo de Charlie, Mery del Cerro y Sebastián Almada. Mery (si bien su participación es corta) le entrega una dulzura muy adecuada a su interpretación, que utiliza también cuando canta. Toda la verborragia de su costado humorístico, Sebastián la pone en función de la propuesta y para nada le queda grande éste reconocido y amplio escenario.
También debo destacar al resto de los impecables artistas que participan en la obra y a los cuales es un placer ver nuevamente en escena: Denise Cotton, Dolores Ocampo, Marcelo Albamonte y Sebastián Holz.
Nuevamente Ariel Del Mastro y Marcelo Caballero en la dirección, lo logran, no es tarea sencilla tener una mirada integradora cuando hay muchos elementos que coordinar en escena y además lograr mantener la calidad del título, ellos lo consiguen siempre con creces.
Los aspectos técnicos de la propuesta argentina son imponentes: el diseño de escenografía de José Ponce Aragón, de vestuario de Romina Lanzillotta y Catalina Rodríguez Loredo, de video escénico de Maxi Vecco se destacan por su atención al detalle.
“Charlie y la Fábrica de Chocolate” es, sin lugar a dudas, una opción interesante para ir en familia, donde nos sumergimos en un universo mágico, con una producción monumental que invita a dejarnos llevar por la historia muy placenteramente.
GUSTAVO SCUDERI




