"Hairspray" -MI CRITICA-
Llevó un tiempo, por razones que no han de empañar mi apreciación sobre este gran espectáculo, para presenciar una de las obras de teatro del año, que anuncia su continuidad en Mar del Plata y la posibilidad de volver a Buenos Aires (y lo bien que haría) porque, “Hairspray”, es una fiesta. Éste musical estrenado en el 2002 está basado en la película homónima de culto del 1988 dirigida por unos de los directores más controvertidos de su momento: John Waters; la película se caracterizaba por el costado humorístico de éste para acercarse a conflictos sociales y raciales, ambientada en los años 60’ y con el destacado protagonismo nada más ni nada menos que de Sonny Bono. En una época tumultuosa donde había lugar y aceptación para unos pocos, una adolescente logra cumplir su sueño y asistir al programa más exitoso del momento; ella no encaja en el estereotipo aceptado, pero lo más importante es que su grado de libertad y pensamiento hacen que Baltimore se sacuda no solo al ritmo musical del momento, sino también rompiendo barreras sociales y económicas. Un musical de estas características y semejante producción tiene que ser liderado, más que nada, por un artista integrador, capaz de tomar todos los aspectos de la obra desde los técnicos a los interpretativos y unirlos coherentemente, en este caso la obra entra por todos los sentidos. Fer Dente ya lo ha demostrado en otras propuestas y aquí vuelve a ratificar que, una de sus tantas aristas es ser realmente muy bueno como director, excelente trabajo. Una de sus cualidades es la visión de rodearse de profesionales expertos, talentosos, que son muy buenos en lo suyo: Vanesa García Millán en la coreografía, Gonzalo Córdoba Estevez en la escenografía, el impecable sonido de Gastón Briski, las luces de David Seldes y el impoluto y atractivo vestuario de Gustavo Alderete para La Polilla. La base del espectáculo también se ve fortalecido por la indudable vocación de Laura Oliva en la dirección de actores y la vocal de Eugenia Gil Rodríguez, sacando de cada protagonista lo mejor y es cierto que nunca desentona ninguno de ellos. Una característica del musical en todas sus presentaciones e inclusive en sus dos versiones cinematográficas es quien ha de interpretar a la madre de Tracy, Edna; en la película original fue la reconocida Drag Queen Divine, años atrás en nuestro país la encarnó nada más ni nada menos que Enrique Pinti y ahora llegó el momento del oportuno Damián Betular. Este es realmente una revelación, sabíamos de su magnetismo y su carisma, pero aquí supera lo que uno le podría pedir a un profesional culinario. En la puesta hay muchas otras sorpresas, como es el caso de Belén Bilbao como Tracy, uno de los personajes más queridos del teatro y buscado, de gran proyección en su carrera que comienza; ella es dueña de una simpatía y soltura escénica que uno inmediatamente se enamora de su interpretación. Es imposible no reconocer la inmensa artista que es Alejandra Radano, bordando siempre sus personajes, es un honor poderla ver en escena, tiene una cintura para abrazar cualquier propuesta o desafío que tenga por delante y aquí lo demuestra haciendo que un personaje que podría ser odioso esté lleno de gracia y humor. Si bien el grupo actoral es impecable y ninguno desentona, quiero destacar interpretaciones que me movilizaron mucho, primer acercamiento que tengo a ellos y me dejaron literalmente con la boca abierta, desde la versatilidad y verborragia de Ian Ferreira al descomunal caudal de voz de Sonia Savinell, pasando por el magnetismo de Joaco Scotta. También hay espacio para los grandes artistas de musicales, con una enorme experiencia y calidad de trabajo como Andrea Lovera, Leo Bosio y la angelada y completa artista que es Paula Chouhy, a quienes quiero ver siempre más y más, pues siempre engalanan cualquier propuesta. Pero reitero todos están estupendos y sería interminable mi visión si nombrara a todos y cada uno de ellos, aun siendo tan meritorios como Sofía Morandi o Santiago Toledo. “Hairspray” es una de las obras más importante de éste 2026, que nos asegura su permanencia en la próxima temporada, situación que valoro ya que, recomiendo enfáticamente su visión, valiendo el esfuerzo de cada peso “invertido” en su entrada.
GUSTAVO SCUDERI





