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"Sinvergüenzas" -MI CRITICA-

Siempre es motivo de festejo el estreno de una obra, más allá de su resultado, por todo el esfuerzo que implica hoy en día subir una producción que, por otro lado, nos da la tranquilidad de que el público la va a acompañar.

En el 2010 habíamos visto ya una propuesta de "SINVERGÜENZAS" obra inglesa basada en el famoso y exitoso film "Full Monty", escrita por dos de los más reconocidos dramaturgos y guionistas de Nueva Zelanda, Stephen Sinclair y Anthony Mccarten. Con la misma adaptación y versión local de Daniel Botti, obviamente aggiornada a la actualidad, pues ha pasado más de una década.

Está vez se acudió al querido y talentoso director Diego Rinaldi, quién tiene la bendición del público al poder estar muy presente en la cartelera de Buenos Aires, combinando diferentes obras y uno agradece que nos dé la posibilidad de poder ver aquí propuestas de comprobado éxito en el exterior. Es uno de los directores que pone en cada uno de sus proyectos su marca y calidad artista, destacándose por su toque moderno, fresco, con una distinguida producción.

El elenco seleccionado posee una novedad y lo que considero un enganche para el público joven, el ex hermanito de GH, Alexis Quiroga "El conejo"; quien amén de no tener experiencia en el medio y menos en el ámbito teatral, saca su personaje adelante y logra unirse a sus compañeros. El nombre de Juan Palomino le da a la pieza una calidad artística gracias a su gran experiencia en todos los medios. Benjamín Alfonso, Alejandro Cupito, Ignacio Sureda y Carna cierran un elenco compacto que también tiene la bendición de poseer química.

A la historia ya la conocías, un grupo de amigos desempleados se les ocurre la loca idea de estrenar un espectáculo donde prometen quitárselo todo. Pero para llegar a esa escena final no sólo aprenderán ese baile, sino que "desnudarán" su propia existencia y motivos que los atormentan. Riquísimo el papel que justamente le toca representar a Alexis, por eso es de valorar su arrojo y el animarse a un gran desafío, aprovechando su actual popularidad.

Como bien mencionara, la parte final el espectáculo se vuelve participativo y Carna saca todo su oficio de entretenedor, donde el público responde agitadamente.

Para concluir, resalto muchísimo la puesta y la producción de Alberto Raimundo y del propio Cupito que entregaron una propuesta llamativa visualmente.


GUSTAVO SCUDERI




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