"La lluvia de fuego" -MI CRITICA-
- Gustavo Scuderi

- hace 2 días
- 2 min de lectura
El CTBA nos viene presentando una cartelera sumamente interesante y atractiva, combinando teatro clásico, de autor, nombres convocantes y sobre todo buen teatro.
Marilú Marini nuevamente vuelve a ser la protagonista, pero esta vez detrás de escena, como directora de “La lluvia de Fuego” (nombre que se le da a un tipo de planta). Esta propuesta que para nada es fácil por su formato y contenido, ya la tenía en su cabeza; en 1997 la protagonizó en París, dejando ese papel en esta puesta a la inmensa Valeria Lois.
A estos dos nombres de por si atrayentes para los amantes del teatro, se incorpora el de una de nuestras escritoras más reconocidas y pioneras para su época: Silvina Ocampo, que junto a otro patriota eximio armaron a modo de juego esta propuesta, nada más ni nada menos que Juan José Hernández. Este trabajo nunca se llegó a publicar y solo cuando llegó a manos de Marilú un borrador empezó a tomar su forma definitiva; este acto de entrega y desprendimiento se le atribuye al marido de Silvina, Bioy Casares.
El armado de la obra oscila entre el humor, lo desopilante y el folletín, donde las plantas no solo abarrotan la escenografía (de hecho, muy bien desarrollada por Oria Puppo) sino que son parte de la obra, desprendimiento del interés y gusto de la autora. El papel de Valeria Lois es el de la señora acaudalada y glamorosa del pueblo que nunca encontró al hombre ideal para ella y para colmo el resto la fueron abandonando o muriendo, todo muy relacionado con su hobby y su horno de cerámica…
Esta estructura dramatúrgica de enredos, fantasmas, fantasías y suspenso, la cual necesita de intérpretes que la lleven bordeando el ridículo y los de esta propuesta hacen unos trabajos logradísimos; mención especial para Carolina Saade, pero reitero todos en su conjunto logran un buen resultado, Agustín Rittano, Damián Mai y Mercedes Beno Mendizábal.
La obra cuenta con el liderazgo necesario de Valeria Lois, una de las actrices más dúctiles y solventes que tenemos en la actualidad, es un placer ver dibujar sus personajes con una cintura perfecta.
“La lluvia de Fuego” es una propuesta interesante si nos dejamos llevar por una forma de narrar que no busca formalidad ni clasismo, con unas actuaciones solventes para un texto original de la poetisa Ocampo.
GUSTAVO SCUDERI




