Canciones de cine 2, tema de terapia -MI CRITICA-

Hay artistas que nacieron para emocionarnos, que poseen una madera noble y que el carisma los acompaña, todo proyecto lo vuelven personal y distintivo con su impronta o marca personal. Más raro aún es hallar uno capaz de transmutarse y que pueda transitar y transmitir universos disimiles. Y si de transmitir hablamos, Francisco Pesqueira es un especialista, actualmente abarcando más de un espectáculo (y con unos cuántos en su haber, de los cuales este crítico nunca ha querido perderse uno solo) logrando en escena esa comunión con el espectador tan buscada, la de emocionar con elementos nobles.

Volviendo a un espectáculo que le dio muchísimas alegrías, en esta ocasión animándose a una segunda parte; y sí, en el teatro también se puede, pero aquí esa idea de que la segunda parte nunca es mejor se rompe y es igualmente de maravillosa que su primera edición. "Canciones de cine 2, tema de terapia" nos sumerge en el mundo de esta disciplina artística, donde Francisco nos llevará de la mano, literalmente, por los devenires del cine nacional desde su infancia hasta su juventud.

En esta oportunidad conocemos su amor por el cine y qué películas o artistas lo tocaron; debo admitir que me vi reflejado en su transitar y me encontré emocionado asistiendo a la función, lográndose en la preciosa sala redonda del Centro Cultural 25 de Mayo, un clima festivo y de emoción que, en más de un apartado, merecía la ovación del público.

El trabajo minucioso del espectáculo, ya que se proyectan fragmentos de películas, es impecable y de cierta manera imperdible, en ello mucho tiene que ver su director y la sensibilidad que tiene para encarar cada obra, Emiliano Samar. Cada parlamento se relaciona con una película y cada película con una canción, tarea para nada sencilla, se vislumbra un arduo trabajo de producción e investigación.

Acompaña a este dúo extraordinario, con una trayectoria muy interesante de creatividad, Ramiro Pettina, quien toca el piano, interpreta el rol del psicoanalista y también es autor de la pieza junto a Francisco y Emiliano.

Por todos estos motivos, esta propuesta cumple y supera todos los requisitos para pasar un momento mágico y de regocijo en 80 minutos de puro disfrute y conexión personal.


GUSTAVO SCUDERI