"El divorcio del año" -MI CRITICA-
- Gustavo Scuderi

- hace 1 hora
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José María Muscari es un nombre que siempre resulta atractivo, todas sus propuestas son esperadas y generan un gran interés por verlas. Como dupla con Mariela Asensio en la dramaturgia, logran propuestas que desafían la comodidad de un espectador pasivo; esto ya lo demostró con la exitosa pieza "Perdida Mente", guardando ciertas similitudes con la que ahora estrenan, "El divorcio del año"
Los integrantes de un matrimonio acomodado y glamoroso, transitan una relación desgastada y en ofuscamiento continuo, una hija que sufre a escondidas para no molestar a sus padres y un par de abogados mediáticos que quieren ganar "el divorcio del año" son las piezas de este juego implacable.
Nuevamente el dúo se mete con la difícil y delicada temática de la salud mental (por suerte cada vez más expuesta), está vez no solamente con la protagonista, en este caso el de la hija; sino que también incluyen predicamentos muy relacionados con estas enfermedades y que lleven al ser humano por caminos oscuros y delicados: la continua exposición y necesidad de gustar o la decepción o frustración que causan el hecho de no lograr ciertos estándares, por ejemplo. A más likes, más demandas y más presión, que terminan explotando muchas veces en la cabeza.
Muscari se caracteriza por un tipo de teatro, no solo por su escritura, sino también por su presentación; siempre impactando por su calidad visual y sonora. Esta pieza no es la excepción, la misma se ve y escucha glamorosa, elegante y chic, a pesar de que su temática es durísima.
Otras de las marcas de José es su curiosa y atractiva selección del elenco para sus obras, aquí tampoco pasa desapercibida: Fabián Vena, Juan Palomino, Guillermina Valdés, Ernestina Pais y Rocío Igarzábal.
"El divorcio del año" es una obra que trae el desafío constante de Muscari de incomodar con propuestas que, siempre nos interpelan de diferentes maneras y con una solvencia técnica envidiable.
GUSTAVO SCUDERI






