Buscar
  • Gustavo Scuderi

"Rota" -MI CRITICA-

"Rota" es una obra controvertida, contundente y obligatoria. Dentro de su temática, que es la violencia de género, muy bien tratada (se abarca todos los aspectos que conlleva un acoso, de cualquier índole) marca una diferencia y la hace distinta; presentando más allá del indudable acto de cobardía, la visión de una desolada, desgarrada madre, la mujer que concibió a ese "monstruo", al que recién en la catarsis final puede enfrentar.

Su dramaturgia visceral, que va al hueso, al nudo de lo que sucede en la cabeza de esa madre desesperada, que lucha con sus pocas energías y herramientas al tratar de entender lo que provocó en su hijo, ese desequilibrio conductual; como así también al enfrentarse a la mirada del otro, inclusive de los jueces que pasan a ser el público presente. Gran trabajo en la escritura de Natalia Villamil que, si bien posee muchos elementos oníricos, poéticos, no deja de pegar al consciente con una realidad abrumadora.

La puesta, que nos recibe con la protagonista en escena ya, es muy funcional al espacio y se presenta muy moderna, atípica para el contenido del relato, excelente iluminación de Julio López y trabajo de diseño escenográfico de Magali Acha. La mujer "rota" hará uso de todos esos elementos, inclusive de un micrófono para unos sentidos apartados musicales frenéticos, otra gran labor de Rafael Sucheras. Pero el resultado del clima logrado, la visión que se busca en el espectador, de hecho, sumergido en un silencio, no muy visto y siempre buscado, es gracias a un director muy solvente y seguro de lo que quiere mostrar, Mariano Stolkiner.

Párrafo aparte merece su excluyente protagonista, que se desgarra en escena, que deja todo arriba del escenario, con un pisar y un mirar desafiantes, una de las mejores interpretaciones que vi este año, Raquel Ameri está brillante y uno le cree y sufre con ella, consiguiendo que cómo espectador quiera darle un poco de respiro, otra sensación no muy lograda hoy en día en la cartelera porteña.

"Rota" es un unipersonal único, potente, desgarrador, con una dramaturgia lograda, una dirección acertada y una protagonista que te deja sin aliento, claramente una obra imperdible.


GUSTAVO SCUDERI