"#HASHTAG: sin filtro" -MI CRITICA-
- Gustavo Scuderi

- 19 nov 2025
- 2 Min. de lectura
Mica Lapegüe, de apoco, fue adueñándose de un espacio propio; esta joven que, si bien hoy es reconocida por el stand up o la comedia (la pudimos ver en LOL, en su primera edición), pero cuyos comienzos son puramente de preparación actoral, ya protagonizó varias obras de teatro y participó también en la televisión.
Dueña de una chispa natural, su presencia, verborragia y talento se hacen presentes en su última propuesta "#HASHTAG: sin filtro", un unipersonal que tiene ciertos aspectos propios del Stand Up, pero en un formato dramatúrgico que, realmente me sorprendió por lo que tiene que decir y lo más importante, me entretuvo siendo una salida ideal de jueves a la noche.
Es el año 2035 y Zoe es una reconocida y exitosa influencer que maneja todas sus redes, su vida social, profesional e incluso la familiar a través de la virtualidad, ya que sufre supuestamente de agorafobia. Ecos de una pandemia resuenan, su fantástica vida está llena de filtros y manejada por su asistente virtual, Era; pero su idílica realidad está a punto de cambiar, por una actualización y sus miedos e inseguridades son puestos a prueba.
El libro es de otro talentoso, Hernán Krasutzky, conocedor del mundo de la comedia y de la mujer, quien realiza una pieza super dinámica, divertida y que, reitero, posee un fondo muy interesante, porque lo viste de realidad y situaciones palpables con las que uno se identifica rápidamente, aunque con un poco de pudor. Hernán, también dirige la puesta y resalta de Mica esa picardía y simpatía muy personales de ella.
"HASHTAG: sin filtro" es una comedia que, justamente, no acude a filtros, sino que los naturaliza a través de un diálogo filoso, ácido y en ciertos momentos mordaz, pero nunca perdiendo la frescura que desprende su carismática protagonista.
Gustavo Scuderi







